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El paciente puede ver cómo quedará su boca antes de empezar a tratarlo´

El odontólogo Pablo Ramírez ha sido premiado días atrás por la Sociedad de Prótesis Estomatológicas y Estética por el uso de técnicas digitales para el diagnóstico y tratamiento y recuperación de sonrisas

Diego F. Hernández 21.10.2014 | 23:50 La Provincia (www.laprovincia.es)

Pablo Ramírez, ayer en su consulta durante la entrevista.

Pablo Ramírez, ayer en su consulta durante la entrevista. JUAN CARLOS CASTRO

La Sociedad Española de Prótesis Estomatológicas y Estética (Sepes) le otorgó el premio de Comunicación Oral Clínica en la reunión anual por el uso de nuevas técnicas de implante dental, el llamado Digital Smile Design. ¿En qué consiste?

No esperaba ganarlo porque se presentaban unas 35 personas en presentaciones de 15 minutos y porque había mucho nivel. El premio se falló en Málaga hace dos semanas en el congreso anual de la Sepes, el más grande de cuantos se celebran a nivel nacional con la participación de más de 1.500 profesionales de todo el mundo. Se presentaban comunicaciones orales de casos clínicos, que fue lo que presentamos nosotros, y casos de investigación referidos a proyectos de laboratorio para ver materiales y desarrollo de producto. Nosotros como equipo, en el que además participaban Alejandro Ramírez, José Manuel Navarro, Meritxell Benages y Carlos de Gracia presentamos el caso clínico de una paciente joven que había perdido el sector anterior, la parte delantera de la dentadura, en el que se explicaba el tratamiento que le hicimos con una técnica llamada Digital Smile Design, que mediante la elaboración de vídeos y fotografías la paciente puede ver cómo va a quedar el caso antes de empezar con el tratamiento.

Toda una revolución en el diagnóstico y tratamiento de la salud bucodental.

Sí, porque es una herramienta muy útil para que exista una mejor comunicación tanto con el paciente como con el equipo de trabajo. El problema que ha habido siempre en la odontología es que el paciente llega, se sienta, lo tratas un poco y comienzas a trabajar casi a ciegas. Ahora y de esa forma y con un estudio de fotografía y vídeo montado podemos recopilar más información estática y dinámica para de esta forma ver el paciente cuánto enseña, cómo lo hace, cómo es la distribución de los dientes, y poder hacer un plan de tratamiento del que participe todo el equipo. De esta manera, el laboratorio tiene mucha más información que si le mandas un molde solo para que fabriquen un diente.

¿Es entonces una herramienta para el trabajo en equipo y que aporta garantías de su resultado al paciente?

Si tu mandas más información puedes ver como interactúa la paciente, cuanto enseña, el color, la forma, y toda esta técnica la aplicamos en esta paciente. Yo hice toda la parte protésica y quirúrgica, el laboratorio hizo la cerámica, luego hubieron de practicarse unas endodoncias, todo el equipo trabajó con este sistema de comunicación que vale tanto para el clínico como para el paciente, y de esa forma vimos que se conseguían resultados estéticos muy buenos. Muchas veces se consiguen pero no tan integrados como en casos que utilizas esta técnica. Es buena para el paciente y para el equipo de trabajo, porque a veces l o que fallaba en la odontología es la comunicación entre el equipo. El paciente conoce cuál es su problema, cuáles son las limitaciones del caso, lleva más tiempo y el paciente entiende mucho mejor todo el proceso.

¿Como comenzó a implantarse esta técnica en Canarias?

El Digital Smile Design es una técnica en la que empezaron a trabajar un grupo de dentistas en Brasil hace unos seis o siete años y ha ido evolucionando. Nosotros llevamos unos tres, cuatro años trabajando en esta línea, hemos hecho cursos con ellos, y las deficiencias que veían los brasileños es que en los casos grandes fallaba esa comunicación. Y de ahí surge el desarrollo de este protocolo. En Canarias, cuestan un poco más los temas estéticos porque la gente no está acostumbrada, pero poco a poco se animan más. Es verdad que hay un buen feedback de los pacientes que ven la diferencia y la planificación desde la primera visita. Y a partir de ahí ya podemos empezar a trabajar. Nada es como antes, y lo digo porque mi abuelo y mi padre eran dentistas.

¿Es aplicable a cualquier tipo de intervención?

Si, desde el típico caso unitario de un solo diente en el que tú haces la forma y el paciente puede ver los defectos, hasta casos más avanzados. En función del diagnóstico decidimos el tratamiento. Hacemos un análisis facial porque por ejemplo tu puedes hacer unos dientes muy bonitos y luego no están orientados a la cara, y es por eso que usamos el protocolo de imagen y vídeo. Imagina que mandas al laboratorio un molde de una impresión, tienes unos dientes muy bonitos que ha trabajado el ceramista y al ponerlos están canteados, no están hechos en relación al plano de su cara. Esto pasa mucho en las restauraciones.

¿Nos cuidamos los canarios?

En general sí. Hay otras prioridades, pero la gente más joven viene más a las revisiones de limpieza, y los padres que tal vez tuvieron problemas inculcan estos hábitos.